viernes 21 de octubre de 2011

¿Fue o volverá a ser?


A gritos siento que la juventud se me escapa y ya no soy el mismo de antes. La vida moderna, o la vida adulta me ha absorbido y alejado de aquello que más amaba hacer, que le dedicaba mucha pasión, como era el mantener este blog. Está bien decirlo y reconocerlo, no soy un gran escritor, pero jamás me ha importado lo suficiente como para dejar de hacerlo. La verdad es que me puede faltar inspiración, el Tuga, aquel Tuga de antaño que editaba este blog, era un hombre de crisis y angustias profundas, un hombre solo de solitario no de solamente, había y existía el tiempo para escribir, pero no sólo eso, la vida me permitía experimentar situaciones interesantes a los ojos de ustedes quiénes leían esto. Hoy en cambio estoy viviendo en la rutina, y no es que esto me haga menos feliz, muy por el contrario, amo y adoro al hombre del espacio, a la super guagua, la niña distraída y sobre todo a la que me dio vuelta la vida; pero la rutina agobia y no es del estilo de este blog.

Ahora que juego a ser grande mi esencia se diluye en vino, no en cerveza, mi tiempo solo de solitario es sólo una efemérides de este blog, algo épico de recordar y analizar. A veces paso horas leyendo lo mismo que escribí hace años, buscando saber quién era, para sólo darme cuenta que me gusta la palabra sólo de solamente fue un tiempo hermoso y la vida sigue.

No era esto lo que venía a hablar, mas es lo único que se me inspiro.

¿Tuga estás ahí?
¿Estás entre escombros de edificio?
¿Estás entre minutos de planificaciones?
¿Estará muerta la resistencia?

viernes 22 de abril de 2011

El verano del 2000


Me pesan los recuerdos como el morral de milico que llevaba en aquellos años al liceo, debe ser el peso que les va dando la nostalgia, aquel interés que cobra el paso del tiempo, interés aplicado sobre los recuerdos de vidas distantes.

A veces me recuerdo hermano aquel verano distante, ¿te recuerdas?, el calor del concreto de nuestro pasaje. El calor de estar creciendo y conociendo cosas nuevas. La compra de los morrales en el Biobio, los bototos con los jeans ajustados, polera de los Fiskales y de ataque 77. Conocíamos un par de ska`s por esos tiempos y un poco de reggae. También recuerdas cuanto leímos a Benedetti ese o esos veranos, tu seguías a una compañera de liceo y yo no recuerdo a quién, pero sufríamos.

Nos sentábamos afuera de tu casa, en ese lugar donde un día vimos volar una cosa roja extraña que luego te mojo completo, era una bomba de agua que tiro el Bruno.

Es como si fuera ayer, pasar del calor del antejardín al frío de tu living. Prendíamos unos cigarros que tenían un sabor único. Creo a ciencia cierta que nunca volveremos a sentir ese gusto al tabaco barato, esos cigarros fueron los más fuertes que fumaremos en nuestras vidas. Debe ser la culpa o la novedad, pero todo era mucho más intenso que hoy, la música en tu equipo con cassette y los pocos cds que teníamos, le subíamos el volumen hasta el 15 pa que los vecinos no se quejaran . Para pasar el calor, a veces una cerveza a 450, la dorada que era muy mala tanto como ahora, con la diferencia que ahora tenemos más plata y ya no tomaríamos dorada.

Como pesan esos recuerdos. Las miles de horas de jugar play para pasar el calor, no sé porque me recordé tanto del calor. Siento que era aplastante, o tal vez era la wea más preocupante de ese momento, el como pasar el calor, porque no existían estas preocupaciones de ahora de intentar llegar a fin de mes, del sindicato, de los bonos y todas esas cosas sólo había que intentar pasar el calor y buscar alguna tocata y las monedas para ir.

Nos jurábamos punkies y lo fuimos de corazón, aún lo somos, aún nos sentimos dichosos cuando recordamos esos himnos de juventud. Escuchar 2 minutos me recuerda a todo eso, Flema y ataque 77, o los Fiskales. Vivimos tantas travesías, mi madre jamás las imaginaría y extrañamente yo no permitiría a mis hijos vivir aquellos desafíos. Uno de los mejores fue lavar mi polera en el baño del Panguipulli, le había saltado vino tinto de una caja que entramos fondeada porque el copete adentro era más caro. Tomé la polera y le eché un jabón rancio encima, tuve que andar sin polera un rato, pero era una tokata así que daba lo mismo. Después arrastramos al Juan hasta tu casa, no supimos más de Él, le debe haber dado vergüenza amanecer todo meado de lo inconsciente que estaba.

Crecimos hermano y después todo se complicó más. Te fuiste al servicio y yo me fui a la u y después al servicio también. Nunca ha hecho tanto calor como en aquel tiempo, o nunca volví a sentir ese calor, deben haber sido nuestros huesos que crecían como los pelillos de los bigotes. A la distancia tomémonos una dorada en honor al verano del 2000.

viernes 12 de noviembre de 2010

Vos sabes?


Creo que ahora entiendo muchas cosas de mí candida Erendira. Saben hijos la vida es algo complicada a veces, ¿como poder explicárselos ahora?, simplemente no lo sé. Hace un rato escuchaba uno de los temas que más me ha marcado en la vida. No recuerdo en que año lo abre escuchado por primera vez, pero siempre le he encontrado un sentimiento extraño, una emoción escondida, algo que no podría explicarlo hasta que me tocara vivirlo, y me toco vivirlo, y ahora lo haré por segunda vez. Hijos mios tengo miedo, por primera vez en mi vida tengo un miedo que me acompañará durante el resto de mis días de existencia, un miedo que nace de sus sonrisas y pataditas, de mis mañitas y sus vueltitas en el vientre materno. La canción que escuchaba era vos sabes de los fabulosos cadillacs, pero en versión de los cafres, y tiene una frase que dice "vos sabes cuanto te esperaba, cuanto te deseaba, no si vos sabes", y es verdad pese a que debo confesarles que a ninguno de ustedes los planeamos como la gente decente, los he esperado con muchas ansias. ¿Entonces de dónde nace mi miedo?, de la misma frase de los cadillacs, pero pronunciada por sus bocas "vos sabes cuanto esperaba, cuanto deseaba, no si vos sabes", tengo miedo a la muerte por primera vez en mi vida, pero también he debido actuar con el mayor arrojo posible para poder tener sus sonrisas. Antes de conocer a su madre no me importaba lo suficiente la mía, su abuela, pero hoy la comprendo por las noches que no durmió. Antes de que su madre me hiciera padre, pensaba que el mio era imposible de superar, hoy es un modelo a alcanzar. Ustedes podrán saber, pero no comprenderan esto hasta que me hagan abuelo. Los amo y son mi mayor sueño oculto, son lo que en realidad le dio un sentido a este peregrinar.

miércoles 3 de noviembre de 2010

Herida


La verdad es que en el último tiempo no he tenido mucho tiempo ni ánimo de escribir. a veces la vida se nos empina de una manera que no sospechamos. Pero hoy es distinto, tengo sueño, tengo pena y sobre todo un creciente odio con este puto mundo. Es que en esta vida hay cosas que no se tocan y no se deben dañar y una de esas es a mi bebita mandicita. Ayer la vi llorar por llevar años humillándose delante de los dueños del poder, por tener que suplicarles a quienes tienen los medios, llorar sobre todo porque no entiende y no entiendo en donde estamos ahora. La verdad es que yo también tengo muchas ganas de llorar y me pregunto ¿Dios mío que hicimos para merecer esto?, ¿por qué la gente mala no pasa ni por la mitad de lo que debemos pasar nosotros?.


Tendré que explicar en breve lo sucedido, pues no me queda tiempo. Mi bebita tuvo que prácticamente decirle a la señora que su casa no la íbamos a ocupar nunca para que ella se dignará a arrendarnos su choza. No somos malos, no vamos a quemar la casa, nunca nos hemos ido sin pagar, sólo queremos un lugar donde vivir tranquilos para criar a nuestros cachorros humanos.


Mi mandy, tengo rabio y odio y muchas dudas. Disculpen pero no me queda tiempo para redactar mejor. Ya llegará el tiempo en que los quemaremos a todos vivos y lentamente, putos corredores de propiedades, puto Juan Ignacio Hortigosa, puta ley y cruel sistema.


Pero aún nos tenemos y eso no se compra.


Te amo.

martes 31 de agosto de 2010

¿Donde esta ese pasado?



Mientras jugaba con mi hijo maxito me puse ha escuchar música desde el youtube como siempre solemos hacerlo. Creo que el día tenía un tono distinto o simplemente por atino decidí seguir una línea musical más bien calmada. Comencé escuchando a Lily Allen con The Fear y luego seguí con The litlle things, aunque algo en mi interior me pedía otra cosa por lo que cambie a Regina Spektor con Fidelity, fue entonces cuando mi ampolleta se encendió. Rápidamente escribí Radiohead, eso era lo que mi corazón quería escuchar. Dentro de las diversas canciones y vídeos que arrojó la búsqueda estaba precisamente esa High and Dry, así que enter y a escucharla. El golpe fue brusco y la emoción no tardó en llegarme, tal vez el también recordó algo, porque Maxito se dio vuelta a mirarme y se estiro en mis brazos, se acurruco en mi pecho y yo le conté un secreto "Hijo esta canción escuchamos cuando te hicimos", no sé si él habrá entendido algo, pero alguna afición debe tener por el tema pues se quedó traquilo.
Maxito se alejó al rato, se metió en su mundo y dentro de la caja de los juguetes y me permitió tener este dulce momento de placer. Lo recuerdas mi amor eso que tanto extrañamos, esa especie de Nirvana compartido. Para mí fue claro volver a ese lugar, el sol entrando por la ventana de la habitación más pequeña del departamento de Paicaví, el buen aire envuelto en seda que nos acompañaba en las tardes, ese olor a sol y calor mientras sólo vivíamos ese momento, el verde de la muralla que tu pintaste, el plumón azul que le regalamos a tu hermana y sí mi amor era el hombre más feliz del mundo. Pasaban por el repertorio algunas aves y ruidos de micro mientras volvía a sonar Street Spirit, para luego pasar a Just, era un muy buen dvd aquel, podríamos tildarlo como la banda sonora de Maxito. A veces recuerdas que escuchábamos Smashing Pumpkins, pero algo tendría el sol, el aire, nuestras ganas interminables sobre, no sabría reconocer la razón exacta, pero nunca terminábamos de prestarle atención al dvd.
Recuerdas como algunos días sólo llorábamos hasta que no quedaba más remedio que desnudarnos de alma y cuerpo para poder darnos cobijo. Estaba tan solo y a la vez tan acompañado contigo. Pero lo que no olvido es el aroma a sol recargando nuestras baterías para una segunda vuelta, para volver a poner el dvd o cambiar de estilo a Yelle o Morrissey, incluso desempolvar a los Bunkers o Placebo. Te encantaba el final del dvd de Placebo, si ese cover de The Pixies era genial, cuanto habíamos pasado dentro de esa habitación y esa cama para llegar escuchar esa canción. Y el calor del sol, y el aire envuelto en papel de seda, la vida naciendo de tu vientre fértil y el bendito olor a sol.
Volvámonos, salgamos de esta antro de viejos apolillados y vecinos sin cultura. Mandemos a la vieja ordinaria de al lado donde le corresponde y de paso le gritamos un par de cachibaches. Marchemos en busca del sol para que de una vez por todas termine este maldito y largo invierno y podamos ver ese invierno en que nos conocimos.

sábado 14 de agosto de 2010

Perdido( en el purgatorio)


Creo que estoy muy perdido últimamente. No saben cuanto me ha costado tirar estas pocas, escasas y muy fomes lineas. Tal vez el terremoto me mareo un tanto y me hizo perder el norte de hacia donde quería ir, no sé en verdad si sera así, pero muchos me dirán "es muy natural", y claro que puede resultar natural luego de caerte 6 pisos con tu familia y tener que salir desnudo a la calle y para colmo el mundo solo se había terminado para ti. De alguna manera como expreso el psicólogo en su momento, el hecho de salir desnudos a la calle es muy parecido a la expulsión del paraíso que sufrieron Adán y Eva, yo tenia mi paraíso, pero hoy ya no lo encuentro, y pese a todo no me estoy refiriendo al lugar físico, es decir al departamento 602 del edificio alto río, sino que me estoy refiriendo a aquel rincón de mis esquemas mentales en el cual el curso de mi vida estaba en común acuerdo conmigo.
No perdí, gracias a Dios, a mi hijo y esposa, pero perdí mi capacidad de crear metáforas. Hoy ya no analizo mi mundo como cuentos por escribir, mas bien parece un mundo por desconfiar. Y pese a todo lo que implique esto, creo que tengo el derecho de preguntar, aunque no pueda hacer el signo de interrogación porque Maxito algo le hizo al teclado; por que yo señor. Miro la vida de los otros, de quienes no salieron de las ruinas de sus edificios, y están realizando todo aquello que tu sabes que yo soñé, desee y luche, entonces cuando yo ¿detesto no tener el signo de interrogación? bueno ya lo encontré.

No fallecí durante el terremoto, pero de alguna manera una parte mía se quedó enterrada en el Alto Río y al parecer ya no quiere volver a salir.

Gracias a la blogoterapia intentaré dormir más tranquilo hoy. Después de todo he vomitado parte de lo que me caía mal.

miércoles 7 de julio de 2010

Crecer


Sólo sé que hay algo que separa las vidas de las personas, pero a decir verdad y como muchas cosas en este mundo, desconozco esa esencia por así llamarla. Sólo sé que soy distinto a ellos, mis placeres ya son muy distintos. Creo que los placeres dicen mucho de como es un ser humano en su pensar y en su comportamiento, yo soy distinto a ellos, pese a estar en el mismo ciclo.

Ella me regaló un libro para el día del padre, sólo por ser el padre de su cachorro, y le acertó tan bien al título, porque lo reconozco, podría haber sido cualquiera de la lista lanzada por mi voz a los aires de la casa esperando encontrar recepción en sus oídos, o por milagro el maxito se lo dijera. Hoy releyendo aquel libro, Rayuela, me dí cuenta de como cambie con respecto a la última oportunidad en la cual leí el que quizás sea el mejor de los libros leídos por mi persona. Por eso menciono mis placeres, mis placeres son distintos, disfruto la vida desde otros ojos, desde donde tal vez no hay posibilidad de retorno. Las experiencias de mi vida han simplificado mis placeres. Por hoy me conformo con llegar y no hacer nada más que disfrutar o jugar con el cachorro hasta cuando ambos mañoseamos por el cansancio y el sueño; enojarme por la cama mal hecha, pero alegrarme por poder desordenar por la noche, con la sal de nuestros cuerpos la misma cama, y obviamente me alegra más que nunca antes poder tener un rincón de tiempo y espacio para poder leer Rayuela.

Siempre he sido otro, he vuelto, pero siempre he sido distinto. Nunca he sido y aunque no lo parezca, no soy como ellos.