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sábado, 18 de enero de 2014

Yo en el tiempo

Finalmente y luego de una ardua semana de pensar en la muerte, la vida y lo que hay más allá o más acá, de mirar la vida de Adriano mirada desde otros ojos, puedo decir que he llegado a la siguiente conclusión.

Sólo soy un puto momento en el tiempo.    

sábado, 14 de febrero de 2009

para la que me dio vuelta la vida.


Este catorce no es como otros, es distinto, es especial. La gente siempre me pregunta, ¿cómo sabes que estas realmente enamorado?, y creo que jamás sabre responderles bien. Es algo más allá del constante ir y venir desde el mundo a la perdición de tus caderas, es más que ir a hacer burbujas bajo el faldón del pecado divino, talvez incluso es más que las pataditas en tu vientre. El 14 divido 2 es 7, que por los 3 de este momento es 21 como mi cumpleaños que menos 1 es el tiempo del 4, sólo sé que esto es especial. ¿Cómo sé que realmente estoy enamorado?, porque no hay nada que me calme más que ver tu espalda desnuda por donde se desliza un rayo de sol hacia tu cadera materna cada mañana desde hace 7 meses y contando.

jueves, 20 de marzo de 2008

Solo de soledad, o sólo de solamente?


Tal vez lo que escriba a continuación muchos no les guste, o sencillamente no lo compartan, pero debo dejar en claro que yo sé que personas me acompañaran en esta idea y esto es mi visión de la realidad para debatirla, seguramente mi hermano fito estará muy de acuerdo en esto.


De alguna manera, el camino que he recorrido durante mi corta vida me ha demostrado la existencia de dos tipos de personas o dos tipos de respuestas asociadas a las personas al tiempo de hablar de la soledad.


Todos, sin excepción alguna, han sentido soledad de pareja en algún momento de su vida, pero la respuesta varía de acuerdo a las esperanzas o posibilidades reales de cada uno. En la práctica para poder definir una pareja feliz, existen cinco infelices y diez personas solitarias, sino me crees has un sondeo.


La situación es que existen dos tipos de respuestas, los solo de soledad, en los cuales me puedo incluir, que somos personas que pasamos mucho tiempo solos, algo extraños para el resto, pensamos en mil cosas distintas, pero de alguna manera la soledad es algo de nuestra naturaleza y se proyecta al exterior. Nos cuesta mucho encontrar compañía, y generalmente no llega sola. Somos feos, o lindos, cerebritos, o románticos, o pesados, eso varía de acuerdo a como el resto nos mire, pero finalmente solitarios por que debemos de ser ejemplo de algo, para que la vida pueda tener una gama de colores.


Los otros los sólo de solamente, son aquellos que dicen sentirse solos, pero saben bien que será solamente por un tiempo, siempre encuentran compañía. Generalmente nos aconsejan con mucha sabiduría que esperemos porque a ellos les llegó y a nosotros por lo tanto nos llegara también. Cuando te das cuenta ellos encontraron compañía y tu sigues solo como toda la vida, por eso mejor ignoro sus sabias palabras que no sirven de nada ante la frágil naturaleza con la que fuimos creados.


Y tu, ¿a qué grupo dices pertenecer?

lunes, 10 de marzo de 2008

Infidelidad


Como describir esa experiencia, algo extraña. Es un gran secreto que guardamos entre los dos lo que ocurrió aquella noche. No sé que nos habrá impulsado, tal vez el saber que tu amor estaba demasiado lejos para abrazarte en ese instante o por la simple razón de realizar algo prohibido. Ambos teníamos soledades, distintas entre los dos, tu sola porque él se fue a ganar el pan a otra ciudad, yo simplemente solo. Las excusas podrían ser miles, pero lo que hicimos se puede recordar de una sola forma. Si lo intento sintetizar en pocas palabras o ponerle un nombre sin duda sería "infidelidad pensada".

Ambos fuimos infieles esa noche, tú a tu marido, yo a mis principios, ambos al techo que nos cobijaba y al estudio que debíamos realizar. De alguna manera siempre supimos que pasaría alguna noche, de esas muchas en la cual nos acompañábamos a estudiar y hacer otras cosas. Aquella fue la elegida, un ejercicio de matemáticas la excusa perfecta. Sin más duda nos lanzamos a como dijo Arjona que la suma de uno y uno siempre es uno. Tu sabías que yo no sé de números pares, yo tenía claro que el uno no es tu número y que el tres te acomoda más, pero también pensabas seriamente en que el día fuera cuatro.


Nadie lo entenderá, pero lo hicimos. Me acerqué, nos miramos como nunca en esos dos años, te incomodaste y te fuiste a tu cuarto y yo al mío, pero en esa mirada hubo una eternidad de un pensamiento de imaginación maliciosa, que es hoy nuestro más profundo secreto. Nadie lo sabe, nadie lo cuenta, nunca lo podrán probar porque en realidad sólo existió en nuestras soledades de aquella noche. Fue nuestra unión infiel en un pensamiento.

sábado, 1 de marzo de 2008

No !


Y dije no!, me pondré una venda en los ojos y me negaré a ver esa realidad que se avecina desde la otra esquina. No sé que logre, o si será bueno conservar los sueños que se saben muertos, sólo sé que lo haré para tener una razón de inspiración que me permita seguir escribiendo. Ignoraré esa sombra que me golpea día a día y me recuerda que otra vez no me toco ganar y que tal vez sea de esas personas que se pasen la vida intentando aferrarse a algo para lo cual sencillamente no fueron pensados. Agónicamente en este día que muere te puedo decir que eres inspiración, principio y fin de tardes, la razón que da vida a estos escritos y la misma razón que me mata cuando no habla.

viernes, 8 de febrero de 2008

Amor prostituido




Fue un día de esos de antaño. Paseamos por Santiago como si fuera nuestro mundo, como si hubiésemos estado juntos toda una vida, algo desnudos el uno ante el otro, sobre todo desde que muchos secretos se han ido al exilio. Fue un día de cultura y amistad, de nuestra cultura y nuestra amistad, de caminar, opinar y comprar libros. Precisamente de tanto pasear nos sentamos a la sombra de un café en la calle Merced cerca del parque forestal como a una cuadra de mciver, pedimos el ya tradicional café que tu dices que da una de las mejores alegrías y lo leíste en una revista que no recuerdas, y unos pasteles como para emular una once. La ciudad callaba con su ruido de autos y micros volviendo a guarecerse de las sombras de la noche, nosotros en cambio chachareábamos un montón de temas, hasta que llegamos al principal inspirador de esto.

Lo recuerdo con detalles, cafés recién servidos, la troncal 506 doblando en la esquina y nuestra actualización de la vida y amores que no nos habíamos contado en ya largos seis meses, nos llevó a un mismo pensamiento. ¿Que será de la esencia del amor?, entonces te pregunté, ¿cómo será el amor de las putas?. Nació una larga conversación que queremos llevar más allá. El amor prostituido no es lo mismo que el amor de las putas, hay gente que no es prostituta (guardando el respeto) y sin embargo tiene un amor prostituido, o tal vez muchos lo hemos vivido, nos referimos a aquel amor que en la confusión no es esencial al espíritu si no al sexo, que en cuanto se acaba el placer sexual o comercial se acaba el supuesto amor. Tal vez las prostitutas si amen, no todas, pero quien les cree si tienen sexo por dinero, deben sufrir mucho cuando realmente se enamoran, pero su amor debe ser más verdadero después de todo la que realmente se enamoró no lo hizo por placer que eso ya no le importaba y lo había vendido, lo hizo por esencia. Creo que eso es lo que tu también buscas y al parecer yo creo buscar, la verdad no lo tengo muy claro talvez también he tenido amores prostituidos.

Para el caso es la mejor manera de terminar la tarde contigo.

Resumen de un paseo con mi amiga Ami y del cafe que tomamos.


domingo, 3 de febrero de 2008

Soledades




El aire inmovilizado, y este calor que hace enrarecer la atmósfera. Tu desconsuelo, junto a un par de tazas de café, preparados en cafetera porque son mejores que los instantáneos para quitar las penas. Los cigarrillos que con su humo empañan el aire de mi pieza, el humo que exhalas junto a tus palabras de justificación hacia sus acciones. El endulzante que te compre, porque cada vez que venías a tomar once conmigo te quejabas que tuviera sólo azúcar, se humedece y estropea con el amargo llorar de tus lágrimas. La música de la radio que habla sin parar, como si todo esto fuera parte de una escenita de película independiente, y tus palabras que no paran de cantar una triste canción al estilo de la gran Edith Piaf. Unas cuantas galletas partidas sobre un plato, que sirven para acompañar el café, y tu corazón devorado que sirve como un rompecabezas de razones infundadas. La luz del sol que entra en esta mañana por la ventana iluminando la habitación y te da la sensación de que una luz te cegó, te quemó, te usó y te boto. Tu contándome el dolor de tu amor, yo preguntándome si te haría lo mismo. Te preguntas, ¿por qué a mi me ocurre esto?, y yo me pregunto, ¿por qué a mi me ocurre esto?. Tus penas por Él, mi dolor por escucharte hablar de Él y nuestra compañía que sólo sirve para adornar la habitación con nuestras soledades. Hubieses avisado que venías y no estaría semi-desnudo, hubiera comprado unas margaritas para poder recordar lo que Él marchito y yo siempre regué.

miércoles, 30 de enero de 2008

Donde Mueren las Palomas?




Hoy temprano no tenía demasiado sueño y me fui a dar una vuelta por el centro de Maipú. Me sirvió para despejarme y saber que no todo estaba mal, de hecho me sentía bien. Son cosas que pasan, apostar a ganador y que la ruleta se encarge de destrozar tus sueños diciendo simplemente que el número ganador es el doble 0 y no ni el rojo, ni el negro, y mucho menos el 5.




Pronto se me vino una idea a la cabeza. Como que aquellas ilusiones nunca mueren o realmente no sé donde se esconden o van a morir, sólo de un día para otro desaparecen y a veces suelen volver cada ciertos meses. Es como las palomas, existen por montones en la ciudad, sobre todo donde la señora de la esquina que las alimenta, pero aún asi he visto muy pocas palomas muertas, ¿donde mueren las palomas?. Tal vez sea verdad que se las comen o cuando ya sientan que se ponen viejas sólo vuelan hacia el sol y mueren calcinadas y van al cielo de palomas, donde existen piletas de agua y sólo vive la señora de la esquina. Son así estas cosas, jamas las mato, o las veo morir, un día nada más se fueron y nadie sabe en donde encontrar su cadaver.

viernes, 11 de enero de 2008

Amor- d-asado




Es verano y el calor a días es insoportable.


Te paso a buscar, el sol cae directo sobre mi cabeza ya acalorada de tanto darle vueltas al asunto. Como siempre desde que te conozco no has llegado a la hora, tal vez hoy no vengas y todo acabe así como empezó, o llegues y sea un nuevo comienzo. Luego de un par de minutos y cigarros apareces por aquella esquina. Saludas tan evasiva como siempre, y yo te doy un beso en la mejilla buscando la oportunidad de un nuevo comienzo.


La ciudad ahoga, me desespera y tu no haces nada por salvarme, vamos mirarme y ve en mis ojos como muero en estos días que parecen una eternidad, un ciclo sin salida posible. Un par de cuadras más allá esta el auto y lo vamos a buscar. Comenzamos un viaje como tantas veces, con las ventanas abiertas para que el aire entre mejor, además hace rato que el aire acondicionado murió. Paseamos por el puerto sin parar de conducir, conversando de la vida y los problemas, de todo menos de nosotros, el mundo ahí afuera gira sin preguntarnos que hacemos, la vida existe sin permitirnos una oportunidad. Te miro como desde el primer día, tus ojos de esmeralda proyectan una fuerza indicando odio por que las cosas no resulten.


Hemos llegado a esos barrios feos de todo puerto, donde se pueden encontrar las sustancias felices necesarias para llevar una existencia soportable en este maldito calor. Paramos en la botillería a comprar unas cervezas y algo para comer, llamo por teléfono a un contacto que llega al rato con un paquete de marihuana. Nos alejamos hacia el mar para que nos lleve toda la mala suerte que llevamos dentro de nosotros, las veces en que Dios no nos quizo como hijos y nos encadeno a nuestras culpas pasadas que hoy no nos permiten ser más. Esto es un juego eterno me dices mientras vemos otra puesta de sol, un día que se va ante una total impotencia. Fumamos algo de hierba y tomamos cervezas, yo busco hablar lo que tanto callo, pero al mirarte sé que morimos lentamente y que yo por un error acepte que el juego fuese así.


Llega la noche y algo alcoholizados bajamos del auto en dirección a la playa en donde existen los rastros de tantas personas que vivieron un día feliz. El calor es mucho para ser noche y decidimos meternos al mar sin ningún tapujo, desnudos como supuestamente nos hemos presentado, pero debía confesarte que me daba vergüenza no poder hacerlo, no poder estar efectivamente desnudo ante ti. Salemos del agua y nos tiramos en la arena, te busco desesperadamente y tu no opones resistencia, nos besamos y cogemos un rato, algo de rutina feliz. Terminamos y no hay tiempo para abrazos cariñosos, te vistes rápido sin dejarme ver bien tu cuerpo desnudo, ocultando la vergüenza y el alma. Nos subimos al auto y partimos de regreso porque tu madre debe estar algo asustada por la hora, las niñitas de bien no hacen esto. Te miro mientras conduzco, te observo gritando silenciosamente que me mates, ahogame en ti, pero nada de eso sucede, y la oportunidad de hablar se fue de nuevo. Llegamos a tu casa, te despides de un beso apresurado y bajas sin mirar atrás, tengo ganas de decírtelo, pero solo digo que cuando nos veremos de nuevo, y si te puedo llamar luego, sólo sonríes y entras. Podría haberte gritado, golpeado, asesinado en el mar y finalmente en el éxtasis poder decirte que te amo y que no doy más de este juego, pero ya no fue, no me ahorcaste como yo quería y mañana será otro día para poder buscar una nueva oportunidad, y es que me siento amordasado cuando estamos juntos.

sábado, 5 de enero de 2008

Vayan Ustedes delante.....




"Vayan Ustedes delante, Nosotros los seguimos desde acá. Adelantensé y guíennos que Nosotros algún día los alcanzaremos". Algo así decía la frase que recuerdo haber escuchado en un programa del National Gegraphic que hablaba sobre Ibn Batuttah, un escritor y aventurero musulmán. Creo que aquella frase la recogió de Egipto y su respeto y enigmas con respecto a los muertos.


Me quedó dando vuelta esa sensación extraña, y creo que esta frase me despejó un tanto. Acompañé a mi abuela, la única que me queda viva, al cementerio el día 30 porque se cumplía otro aniversario desde la partida de mi tata Manuel. No iba hace mucho, la verdad no me agradan esos lugares, pero como nadie podía acompañar a la Echa yo no me negué. Sólo Dios sabe porque suceden las cosas, y obra de maneras tan extrañas, lo digo porque necesitaba ir ahí sin conocer el motivo real. En aquel lugar no sólo esta mi tata Manuel, también esta mi abuelita Carmen y la Estefanía que es el angelito que me cuida como buena Hermana. Creo que ahí cobra sentido un poco la frase del principio, estuve ahí ante esas lapidas que los sepultan, pero ellos no lloran sólo sonríen como los recuerdo cuando vienen a verme. Pude llorar y pedirles perdón por el año que pasó, tal vez los defraude en esas cosas que ellos pueden ver y que nadie de mi familia conoce, en los pensamientos y soledades, pero también me sirvió para decirles que me guiaran desde donde estén, si están cerca del padre recuerdenle que me de su luz. En realidad no han partido, ellos se adelantaron para poder guiarnos mejor y Nosotros la familia que queda acá les debemos respeto y escucharlos. Creo que luego de tanto pensarlo, no es tan malo el cementerio, Ellos no están ahí y de eso estoy seguro, viven un poquito más adelante de Nosotros para seguir manteniendo a los de su rebaño unidos y bien guiados por el valle de la vida.


Aprovechando este espacio, dense una vuelta para leer la carta que Cristian Warken (conductor de la Belleza de pensar) le escribió a su hijo recientemente fallecido, también me ayudo en esta reflexión. http://ligasmayores.bcn.cl/content/view/111174/Carta_de_Cristi_n_Warnken_a_su_hijo.html

sábado, 22 de diciembre de 2007

Reflejo de Verano


Cuando dijo "Basta no más" y salió corriendo hacia avenida O`higgins yo lo vi, yo estuve ahí en el preciso momento de su caída. No creo, como lo menciono la prensa, que haya sido un tipo triste ni un desequilibrado mental, es verdad que iba al sicólogo, pero quien no va en estos días. Sabes lo recuerdo ahora, que los años han transcurrido y los protagonistas siguieron con su vida, lo recuerdo como alguien alegre, que valoraba demasiado la vida, tanto que siempre intento no jugar con nadie, tal vez demasiado para este mundo capitalista en el cual todos somos objetos, incluso bajo el comunismo. Es difícil responder a tu pregunta, la verdad no sé que habrá visto en la plaza de armas, pero ese es el misterio vetado para todos. Siempre fue difícil de abordar, preguntale a cualquiera de sus amigos y sobre todo a sus amigas. Incomprendido, no creo que tanto, jamás tuvo la fuerza suficiente para poder expresar lo que realmente sentía y pensaba, es que era intolerante y como que nadie lo iba a entender, o lo iban a discriminar. Si también tenía sus odios, él decía que nadie estaba libre de eso, la vida era demasiado tediosa como para no odiar, aún así eso no debía ser el motor de tu existencia. Que pienso de todo esto, sabes yo estuve lo suficientemente cerca de él como para decir lo que voy a mencionar, yo creo en Dios, pero muchas veces dudo de su perfección, este es un ejemplo él simplemente nació en la época equivocada en esos años los mártires ya se habían extinto hace unos cuantos siglos atrás y lo materialmente comerciable, como el amor, afecto, hijos, esperanzas, capacidades, sentimientos, odios, telenovelas, sueños, fútbol, música, iglesia, estado, amistad,droga, cuerpo, ilusiones, Dios,armas, equipos, computadores, tu vida, mi vida, los animales, el sexo, el dinero, la oración, el Papa y los supuestos de un final feliz estaban vendidos camufladamente al dinero y ya no existía otra esencia más que el valor en dolares o en euros, incluso la belleza de una mujer se tranza en alguna moneda, no le quedó espacio en su mundo para poder ver lo esencial, o lo que vio en ese día fue lo que le hizo saber que las esencias se disolvieron en las carnalidades. Si yo lo vi, fui su mejor amigo, su yo interior y su última esperanza, sólo que no alcance a darle las alas para cuando quiso volar desde el puente Llacolen, pero tengo la esperanza de que volvió al mar y quizás todo empiece de nuevo para él como algo tan etéreo como una nube.